viernes, 26 de julio de 2013

Mi traducción : A heart to hold you

Cuando estés sólo y triste,
si piensas en los momentos que pasamos,
sólo eso te traerá de vuelta a mí.
Te han visto observar al espacio
las sombra se aposenta en tu rostro,
pero no pasará mucho tiempo para llegar a ti.
Cualquier cosa que hagas...

Y si tu corazón se desvaneciera,
no importa, te encontraré de todas formas,
hasta que busques y encuentres un amor
quien a su vez sea alguien que entienda tus problemas.

Cuando  te estés desplomando,
recuerda nuestro viejo pueblo
y un corazón para sostenerte no estará lejos.
En cualquier lugar que estés...

Y si tu corazón se desvaneciera,
no importa, te encontraré de todas formas,
hasta que busques y encuentres un amor
quien a su vez sea alguien que entienda tus problemas.

Cuando estés sólo y triste ...
Cuando estés solo y triste ...

Canción: A heart to hold you - Keane


La voz de Margarita

¿Acaso no te has dado cuenta de lo que has causado en mí?
Apenas soy una muchacha ignorante,
apenas estoy aprendiendo a vivir.
Y vienes tú
con tu porte galante
a perturbar mi alma gentil.
¿Qué buscas en mí?
Mucho no puedo entregarte,
sólo este corazón sincero
que parece, eso creo,
que fue creado para amarte.

Fabiola R. V

domingo, 21 de julio de 2013

Señor, ¿quién puede residir en tu santuario?

Érase una vez un hombre llamado Adán, que vivía inmerso en todo lo que llamamos mundano, es decir, vivía por vivir, iba de juerga en juerga, tomaba hasta no poder, consumía todo tipo de alucinógenos, maltrataba a la gente, vivía en promiscuidad, etcétera, etcétera, etcétera. Pero llegó el día en que se sintío vacío y sin rumbo, como si la alegría que sentía se hubiese desvanecido por arte de magia, y sentía la angustia de la muerte, de la verdadera muerte. En eso, llegó la Mujer, se sentó junto a él y empezó a cantarle el Salmo 15: 

Señor,
¿quién puede residir en tu santuario?,
¿quién puede habitar en tu santo monte?
2 
Sólo el que vive sin tacha y practica la justicia;
el que dice la verdad de todo corazón;
3 
el que no habla mal de nadie;
el que no hace daño a su amigo
ni ofende a su vecino;
4 
el que mira con desprecio a quien desprecio merece,
pero honra a quien honra al Señor;
el que cumple sus promesas aunque le vaya mal;
5 
el que presta su dinero sin exigir intereses;
el que no acepta soborno en contra del inocente.
El que así vive, jamás caerá.


Ni bien terminó de cantar, Adán se echó a llorar. La Mujer lo abrazó con una ternura maternal indescriptible. Lo tomó de la mano y, lo demás es historia...