viernes, 26 de julio de 2013

La voz de Margarita

¿Acaso no te has dado cuenta de lo que has causado en mí?
Apenas soy una muchacha ignorante,
apenas estoy aprendiendo a vivir.
Y vienes tú
con tu porte galante
a perturbar mi alma gentil.
¿Qué buscas en mí?
Mucho no puedo entregarte,
sólo este corazón sincero
que parece, eso creo,
que fue creado para amarte.

Fabiola R. V

domingo, 21 de julio de 2013

Señor, ¿quién puede residir en tu santuario?

Érase una vez un hombre llamado Adán, que vivía inmerso en todo lo que llamamos mundano, es decir, vivía por vivir, iba de juerga en juerga, tomaba hasta no poder, consumía todo tipo de alucinógenos, maltrataba a la gente, vivía en promiscuidad, etcétera, etcétera, etcétera. Pero llegó el día en que se sintío vacío y sin rumbo, como si la alegría que sentía se hubiese desvanecido por arte de magia, y sentía la angustia de la muerte, de la verdadera muerte. En eso, llegó la Mujer, se sentó junto a él y empezó a cantarle el Salmo 15: 

Señor,
¿quién puede residir en tu santuario?,
¿quién puede habitar en tu santo monte?
Sólo el que vive sin tacha y practica la justicia;
el que dice la verdad de todo corazón;
el que no habla mal de nadie;
el que no hace daño a su amigo
ni ofende a su vecino;
el que mira con desprecio a quien desprecio merece,
pero honra a quien honra al Señor;
el que cumple sus promesas aunque le vaya mal;
el que presta su dinero sin exigir intereses;
el que no acepta soborno en contra del inocente.
El que así vive, jamás caerá.


Ni bien terminó de cantar, Adán se echó a llorar. La Mujer lo abrazó con una ternura maternal indescriptible. Lo tomó de la mano y, lo demás es historia...

sábado, 26 de enero de 2013

Freaky Metropolitano

Una tarde, después de salir del tan usado Metropolitano de Lima, me puse ha pensar en las cosas, irritantes-incómodas y jocosas, que nos pueden pasar al hacer uso de este medio de transporte. Aquí he hecho una lista  de hechos de este tipo por los cuales he pasado o podría pasar, así como ustedes.



Momentos irritantes-incómodos

  • Cuando te enteraste que la tarifa subió.
  • Cuando quieres recargar tu tarjeta y la maquinita no funciona.
  • Cuando al recargar tu tarjeta, la retiras antes de tiempo y al final no se realizó la recarga, y no te devuelven la plata.
  • Cuando se acercan miles de personas  a pedirte tu tarjeta para que puedan pasar.
  • Cuando pones tu tarjeta en el sensor para pasar, no tengas saldo y se prenda la luz roja.
  • Cuando hay  miles de personas esperando cualquiera de las líneas y/o Expresos.
  • Cuando tienes que esperar miles de horas para que pase un bus menos lleno y puedas subir.
  • Cuando las personas no avanzan, se quedan en la puerta y no puedes bajar.
  • Cuando no tienes de dónde agarrarte o colgarte. (Esto es un trauma, sobretodo para las personas bajitas como yo)
  • Cuando, al momento de bajar, tus audífonos se quedan enredados en el cierre de la mochila o en el botón de algún pasajero.
  • Cuando hay tanta gente que no puedes bajar y te pasas una o varias estaciones.
  • Cuando al salir del bus te tropiezas y/o te caigas.
  • Cuando quieres bajar en alguna estación y la puerta no se abre (es verdad, a mí me pasó), por lo que tienes que bajarte en otra estación. 


Momentos jocosos

  • Cuando a alguien se le ocurre cantar en voz alta con los audífonos puestos.
  • Cuando escuchas que alguien se pone a contar anécdotas chistosas y no puedes evitar reírte.
  • Cuando de la nada empieza a sonar un "ringtone" chistoso.
  • Cuando le cuentas a alguien de tus anécdotas chistosas y otro que ni te conoce se jaranea. 
  • Cuando ponen música chistosa. (Una vez pusieron la versión chistosa de "Hips don't lie" llamada "Lima don't lie" de los de "Mañana maldita" ... no pude evitar reírme).
Parece que hay más momentos incómodos que jocosos. Bueno, bueno, es sólo una perspectiva. De repente para otros es al revés. En fin, esto es parte de la vida limeña.